
Cada vez más, las marcas se disputan la colocación de publicidad en los videojuegos. Según los expertos estos espacios, que aparentemente pasan inadvertidos, son un objetivo prioritario por el poder de retención de los jugadores y su capacidad de consumo. El perfil del consumidor al que está dirigido es el de un varón de entre 30 y 40 años.
Desde la toalla o la sombrilla de la playa, hasta la valla de un campo de fútbol. En los videojuegos aparecen infinidad de lugares perfectos para insertar la publicidad. Ángel Ibanez, Presidente de Betybyte explica que "se puede desde construir una ciudad virtual en el que existen las vallas como en la vida real, hasta el vesturio del jugador".